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Icelan, Simba y Akira llegaron este viernes a su nuevo hogar: el santuario Ambue Ari, una reserva natural, ubicada en Guarayos (kilómetro 348), que se especializa en el cuidado de felinos. Los tres pumas fueron decomisados de la propiedad de Misael Nallar, donde eran tratados como mascotas pese a ser animales salvajes.


Alejandra Crispin, directora del santuario, junto a su equipo de biólogos, veterinarios y cuidadores, recibieron a los animales por separado. Cerca de las 8:00 llegaron dos de ellos y alrededor de las 11:00 el que faltaba. Para llegar al lugar se puede acceder hasta cierto tramo del camino en movilidad, y después el transporte de las jaulas se realiza a pie (aproximadamente 20 minutos).


“Van a estar con atención constante los primeros días hasta que ellos estén cómodos en el nuevo espacio (de 2.700 metros en forma hexagonal con árboles y vegetación ). Son animales dóciles, se encuentran en buen estado de salud”, dijo Crispin al ser consultada sobre el periodo de adaptación de los tres animales. 


La primera acción en la que trabajará con ellos será la planificación del control reproductivo, así como también el cambio de su dieta, deben recibir una alimentación acorde a su especie (para ello cuentan con profesionales especializados). De hecho, su comida del día ya está con dichas modificaciones, también recibirán vitaminas, minerales y suplementos complementarios para que tengan un mejor desarrollo. Permanecerán en Ambue Ari un periodo temporal de tres meses hasta que se decida su hogar definitivo. 

Vea el video:


Si bien podrán recuperar parte de su comportamiento natural, no regresarán a su hábitat natural por su total dependencia con el ser humano. La fundadora de la comunidad Inti Wara Yassi, Tania Baltazar Lugones, tiene sentimientos encontrados con la llegada de los tres pumas. “Es lindo verlos disfrutar de su vida natural, de una vida que nunca debieron haberles arrebatado. Lo más triste es el daño que les ocasionamos a estos animales. Ellos nunca van a ser libres”.


"Los centros de custodia no contamos con el apoyo del Estado Boliviano, buscamos recursos y donaciones, gente de buen corazón que nos apoya, hacemos diferentes actividades, subastas para poder cubrir todas las necesidades de los animales que albergamos”, explicó Nena -como la conocen en el medio- por lo que está coordinando la ayuda que recibirá de la Gobernación de Santa Cruz para cubrir su alimentación. Se calcula Bs 6.000 por cada ejemplar mensualmente.

Aquí más imágenes de los pumas en plena adapatación al nuevo lugar de residencia temporal:

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