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El ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, saltó a la arena de la ‘diplomacia antidroga’ donde se sitúa un organismo de coordinación intergubernamental en el que juega la Unión Europea (UE). Llegó a esa entidad en momentos de tensión al interior del MAS, pues aún no se disiparon los cuestionamientos a su gestión, precisamente, en la lucha contra el tráfico de estupefacientes.

Fue elegido en Paraguay como copresidente de Copolad, el Programa de Cooperación entre América Latina y la Unión Europea (UE) que se reactivó la semana pasada tras la etapa de aislamiento que impuso la pandemia de coronavirus.

“Para Bolivia, liderar este mecanismo significa contribuir con nuevas perspectivas a la investigación, el desarrollo y la política colaborativa en materia de drogas para nuestra región”, afirmó la autoridad durante su declaración inicial.

Del Castillo participó de la reunión técnica de Copolad entre el 22 y 23 de junio, en momentos en los que la Policía enfrentó una de sus peores crisis. Tres efectivos fueron asesinados en el municpio cruceño de Porongo por un grupo de personas vinculadas con el narcotráfico.

En el evento internacional y tras ser nombrado, Del Castillo protestó por la ausencia de Venezuela en el encuentro y prometió generar espacios regionales más inclusivos en la lucha contra el tráfico de drogas.

“Nuestro compromiso y nuestro trabajo es también para desmontar las estigmatizaciones, neocolonizadoras que las élites ancladas en hegemonías de poder desde diferentes frentes repiten reproduciendo interpretaciones de desconocimiento histórico sobre la cultura del Abya Yala”, afirmó la autoridad.

Pero luego ratificó el compromiso del país de erradicar la coca ilegal. “Concentraremos el trabajo en continuar apoyando los esfuerzos de nuestros pueblos en los compromisos de erradicación controlada de la hoja de coca mal utilizada y en consenso con nuestros países hermanos y la Unión Europea (UE)”.

El bloque europeo es el principal financiador de la lucha contra el narcotráfico en la región. En el caso de Bolivia, el programa de asistencia para el próximo quinquenio supera los $us 60 millones. Esos recursos se asignam al Estado como apoyo al presupuesto. Eso sí, en la cita de Paraguay, varios expertos europeos expresaron su preocupación por el incremento del narcotráfico en la región tras el periodo de aislamiento de la pandemia.

El director de Copolad, el español Javier Sagredo, manifestó que “se ha mantenido de manera muy activa” el consumo de drogas en Europa, un factor que activa la demanda en la región. De hecho, Colombia, Perú y Bolivia -en ese orden- lideran la producción de coca y cocaína que luego llega a mercados de Europa a través de un puente aéreo. Además, los cultivos de coca en el país se acercaron, en los últimos dos años, a 30.000 hectáreas, cuando el límite legal es 22.000 hectáreas.

El exministro de Gobierno Saúl Lara señaló que, en el caso del país, se incauta solo el 15% de la droga que es producida o transita por el país. “Las cifras de operativos que nos muestra el Ministerio de Gobierno son elevadas y eso da apenas una pequeñas idea del volumen real de esta actividad que afecta al país. Es preocupante”, afirmó.

APOYO FINANCIERO
Bolivia y otros países de la región reciben el respaldo de Europa para poder enfrentar el narcotráfico a través de ayudas activadas en el presupuesto.

COORDINACIÓN
La agencia antidroga de Estados Unidos (DEA) tiene acuerdos de cooperación con la UE y ayudó en varios operativos.

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